Sueño XII: Abre Tus Ojos y Mírame Otra Vez

Grito llamando a alguien pero no veo a quien.

«Estoy solo…»

Nadie viene al valle del zorro.

Camino por la colina moteada de flores, oleadas de viento las agitan y liberan sus fragancias. 

«Inmerso en una neblina».

Exhausto y cabizbajo levanto la mirada hacia el camellón de la avenida, hay un árbol de amplias ramas que cruzan la calle y dan sombra en la parada donde me encuentro.

El autobús se detiene con el rechinido de los frenos y la vibración de sus láminas; el aire comprimido silba y se abre la puerta. Pago el pasaje y camino por el pasillo que resplandece a la luz de las ventanas, cada línea áurea inhala alejando su brillo de los asientos, y exhalan suavemente devolviendo la intensidad de su rayo. Todos excepto uno, aquel donde estás tú con tu mirada abandonada en el vacío; me acerco buscando tus ojos verdes, pero te rehúsas a verme. Me siento a tu lado y te tomo de la mano.

—Te extraño. —dices.


Descubre más desde Lebenswelt

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Descubre más desde Hans Blauhäher

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo